lunes, 27 de febrero de 2017

El "Trumpismo"

Quien siga o haya visitado alguna vez Arquitectura de Puntillas, se dará cuenta que este post nada tiene que ver con la temática del blog, pero desde la irrupción de Donald Trump en la vida política mundial se hacía necesario reservar un espacio para su persona y su estilo. Todo el mundo habla de él así que, ¿Por qué no íbamos a hacerlo nosotros?

Para quien aún no lo sepa, cosa que dudo, Donald John Trump fue promotor antes que presidente de los Estados Unidos. Toda su fortuna tiene su origen en “The Trump Organization”, empresa propiedad de su padre Fred que se dedicaba a los negocios inmobiliarios, construyendo y comprando edificios de alquiler para la clase media en Brooklyn, Queens y Staten Island. Si señores, Donald Trump no deja de ser un promotor más, pero con un estilo diferente al de otros promotores… ¿O no?

 Donald Trump, ejercitando la musculatura de su cara.

Está claro que cada promotor, como cada arquitecto, o como cada persona, en definitiva, tiene sus propios gustos, su propio estilo, es algo natural, pero por un momento imaginemos a alguien que le guste lo recargado, el lujo, lo espléndido …pues eso es solo un 10% de lo que puede llegar a ser el estilo Trump, al que, si me lo permiten, bautizaremos como “Trumpismo”.

Para analizar en profundidad el Trumpismo tomaremos como ejemplo su obra más destacada, su alma mater, el símbolo de su fortuna y poder, su cuartel general, la Trump Tower. Nos centraremos en la situada en el número 725 de la Quinta Avenida, en el Midtown Manhattan de Nueva York, entre las calles 56 y 57, obra del arquitecto Der Scutt, que en aquel tiempo había alcanzado la fama por el One Astor Plaza, un rascacielos de 227 metros en Time Square.

Entrada principal de la Trump Tower, custodiada desde hace años por Vicente, el portero.

Ya desde el principio Donal Trump supo sacarle partido al proyecto, obteniendo beneficios desde el minuto uno, en un solar pequeño donde se situaba la tienda Bonwit Teller, con cierto renombre arquitectónico y estilo Art Decó, y en donde no le tembló el pulso a la hora de demolerlo en 1980. En esta época en Nueva York se premiaba a los edificios que mezclaran diferentes usos, como fue el caso de la Torre Trump, y esto, junto con que convirtió la planta baja de la edificación en un espacio público, con un atrio de tres plantas de altura que permitiera el paso peatonal, fue motivo suficiente para que la ciudad de Nueva York compensara al magnate con la construcción de veinte pisos más de los permitidos. No uno ni dos, sino veinte, algo impensable hoy en día.

Antiguo edificio de la tienda Bonwit Teller, que pasó a mejor vida.

El edificio, terminado en 1982 y coincidiendo con la aparición de Naranjito (por aportar un apunte personal y nostálgico), fue el más alto de la época para uso residencial y hoy en día está entre los cien edificios más altos de la ciudad, con 250 metros de alto.

El arquitecto, siempre con el consentimiento de su promotor, proyectó un rascacielos de hormigón con hileras de vidrio de color bronce, que rompía bastante con la imagen de la zona, en donde abundaban los edificios de piedra caliza. Una manera de reducir este impacto visual fue “pixelar” una de las esquinas en las primeras plantas, a modo de mordida y que, personalmente para mí, es lo mejor que tiene el proyecto, por no decir lo único. Los espacios públicos están cubiertos de Breccia Pernice, un exclusivo mármol italiano de color rosa con betas blancas y en el interior se recarga con espejos de bronce y dorados, el color favorito del presidente. En 2006, Forbes evaluó la torre en la módica cifra de 318 millones de dólares.

Esquina "pixelada" de la Trump Tower.

El beneficio de la construcción fueron sus apartamentos de lujo, que se vendieron en muy poco tiempo, debido en parte a los precios que salieron a la venta en una zona que nada tiene que ver con lo que es en la actualidad, con precios que hoy en día oscilan entre los seis y los catorce millones de euros, unos cincuenta mil euros el metro cuadrado. Como dato propio del mundo rosa, personas famosas como Cristiano Ronaldo tienen uno de esos exclusivos apartamentos.

Pero sin duda el “apartamento” que se lleva la palma, el corazón de la Trump Tower, es el que se encuentra en lo alto del rascacielos, un triplex en el piso 66,y en donde el amigo Donald estableció su residencia habitual antes de que se mudara a la Casa Blanca. El valor del mismo se estima que está en torno a los 100 millones de dólares.

La familia Trump después de merendar.

Según el periódico Daily Mail, la residencia es una alabanza al palacio francés de Versalles. No existe esquina que no tenga alguna moldura, de color dorado como no podía ser de otra manera, y recargada con objetos únicos y exclusivos, entre los que se destaca una edición limitada de mil ejemplares de homenaje al boxeador Muhamed Alí y firmados por el deportista. Techos pintados al fresco, sofás con remates de marfil, cubertería colocada permanentemente sobre la mesa del comedor, son muchas de las cosas que se pueden observar con una mirada fugaz. Por tener tiene hasta una fuente, donde la mayoría de las personas la tienen en el jardín delantero antes de entrar a sus casas, él la tiene dentro de su casa.

Sé que cuesta entender, que el gusto por la arquitectura y el interiorismo de la familia Trump es difícil de digerir, pero, y salvando las distancias, no deja de ser algo que nos podemos encontrar a la vuelta de la esquina. En la arquitectura, el promotor tipo Trump existe, quizás no tan ostentoso económicamente, pero si visualmente … el “Trumpismo” ya está aquí y ha llegado para quedarse.

Donald Trump, al que le importa bien poco su factura de la luz.

Espero que hayan disfrutado leyendo este post tanto como yo escribiéndolo. Un saludo.


@ruymangsicilia

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Diccionario de Arquitectura

¿Cansado de no entender a tu cuñado cuando te explica algo de construcción? ¿Tienes un grupo de amigos arquitectos que cuando hablan entre ellos te sientes mas perdido que un hijo p... en el día del padre? Sintiéndolo mucho seguirás sin entender nada de lo que dicen, nada se aprende de la noche a la mañana y este es un proceso que lleva tiempo. 

No obstante y para ayudarte en comprender mejor el léxico constructivo, te invito a leer el diccionario arquitecto-persona / persona-arquitecto. Se acabó el sentirse un bicho raro, se acabó el sentirse desplazado.

Abatimiento      
1. En geometría, girar un plano sobre una línea denominada Charnela para apoyarlo sobre otro plano.
2. Estado de ánimo cuando se pasa un presupuesto y no es aceptado.
Acabado           
1. Tratamiento final de una superficie para pavimentos y revestimientos.
2. Exclamación que se realiza cuando se termina un proyecto horas antes del plazo estipulado.
Albañil              
1. Trabajador que se dedica a la construcción.
2. Personaje.
                                                                                                              Albañiles tomándose uno de sus descansos.

Andamio         
1. Armazón desmontable que es utilizado por los albañiles y/o peones a modo de escenario para recitar, en horas laborables, versos a los transeúntes externos a la obra, generalmente del sexo femenino.
Aparejador       
1. Escudero del arquitecto. No se entiende la labor de uno sin el otro y viceversa.
2. Buscavidas.
Apeo                
1. Estancia de pequeñas dimensiones de carácter rural destinado a albergar elementos de labranza, y que poco a poco se le va dotando de cocina, tres baños, cinco habitaciones y garaje.
Arco de triunfo     
1. Monumento típico de la arquitectura romana con forma de bóveda y adornado con obras escultóricas.
2. Espacio por donde los arquitectos se pasan la opinión del cliente.
Arcada              
1. Abertura de arco o serie de arcos.
2. Movimiento del estómago que se produce antes de vomitar, tras observar una obra o un proyecto de dudoso gusto.
Arquitecter      
1. Arquitecto runner, influencer y/o gamer.
Arquitecto       
1. Profesional que dibuja cosas que se convierten en realidad, capaz de reinventarse en otras profesiones casi sin darse cuenta.
2. Pringado.
Arquitectura     
1. Profesión liberal que provoca insomnio.
Arquitrabado   
1. Sistema arquitectónico que utiliza elementos horizontales planos como cerramiento.
2. Estado mental en el que se encuentra un arquitecto cuando recibe un pagaré.
Ascensor          
1. Sistema de transporte vertical entre diferentes niveles en donde se habla sobre la  meteorología del lugar donde se encuentre.
Azotea             
1. Espacio abierto, generalmente en la parte superior del edificio, donde se realizan multitud de actos sociales como: tendido de ropa, barbacoas, nudismo, etc.

Balaustrada     
1. Barandilla formada por pequeñas columnas o balaustres que suelen gustar mucho al cliente, no tanto a los arquitectos.

                                                                                                                      Balaustrada de ambiente marino.
Bandera           
1. Tela rectangular con franjas, escudos o figuras símbolo de un país, región, equipo, etc. que se coloca en lo alto de una construcción una vez se ha alcanzado la altura definida en el proyecto.
Barra                
1. Varilla de acero.
2. Elemento de apoyo horizontal de bebidas generalmente alcohólicas, frecuentada por los técnicos los viernes por la tarde.
Boceto             
1. Croquis. Esquema de una idea, proyecto y/o detalle, que saca de apuros cuando no se ha trabajado lo suficiente. Ej. "Ya tengo unos bocetos hechos para poder empezar a trabajar a tope".
Bordillo            
1. Elemento de hormigón que divide la acera de la calzada.
2. Arquitecto que no llega a borde.
Brise Soleil      
1. Elemento arquitectónico que sirve como parasol y que se ve mucho durante la carrera ... ya luego no se ve mas.
Buitrón             
1. Hueco que se deja en las losas para el paso de tuberías de instalación o ventilación.
2. Arquitecto que rebaja de manera temeraria sus honorarios con el fin de hacerse a toda costa con el encargo.
Bungalow       
1. Casa pequeña de un solo piso.
2. Unidad de medida. Ej. "En este solar cabe 23 bungalows" o "Tengo un piso que quiero dividir en cuatro bungalows".

Cabezada       
1. Altura insuficiente entre un tramo de escalera y el forjado superior. Error común en estudiantes de arquitectura noveles.
2. Estado breve de sueño entre la redacción de proyectos y/o entregas.

                                                                                          Estudiante de arquitectura echando una pequeña cabezada.
Café                 
1. Droga psicoactiva, disociativa y estimulante consumida preferentemente por arquitectos.
Cáncamo         
1. Anillo de metal con un tornillo o clavo que se fija en algo sólido.
2. Encargo que saca de un apuro.
Cancela          
1. Puerta o verja de pequeño tamaño colocada en el umbral de algunas casas.
2. Función que poseen las impresoras para cancelar documentos erróneos. Dicha función se inutiliza cuando el documento posee más de diez páginas.
Casco             
1. Prenda de protección para la cabeza. Se suelen localizar en la caseta de obra, rara vez sobre la cabeza del operario.
Cemento         
1. Conglomerado hidráulico con mezcla fabricada de caliza y arcilla calcinadas y molidas.
2. Trozo de alimento residual que lleva días en el espacio de trabajo.
Cercha            
1. Elemento estructural de acero utilizado para definir cualquier elemento estructural de acero cuando no se tiene ni idea de estructuras.
Ciego               
1. Elemento arquitectónico que no tiene luz.
2. Estado en que se encuentran los técnicos cuando abandonan la barra.
Chaflán           
1. Esquina recortada, generalmente por imposición de la normativa. Evita que te des de bruces por la calle con la típica señora y su mascota.
Chapa             
1. Placa delgada de metal u otros materiales.
2. Momento en que el cliente se pone pesado con la entrega del proyecto o cuando quiere realizar numerosos cambios en el mismo.
Clave            
1. Dovela central en forma de cuña cuya función es cerrar un arco o dintel.
2. Proyecto bien pagado y redactado sin apenas esfuerzo.
Colegiado        
1. Miembro asociado del Colegio Profesional, el cual se encarga de recordárselo los primeros días de cada mes.
Colegio           
1. Asociación profesional cuya función es certificar, previo pago, que el arquitecto se encuentra colegiado. Suelen organizar cenas de Navidad.
Composición   
1. Distribución en el espacio de los elementos que lo forman.
2. Asignatura de la carrera de arquitectura de la que se desconoce su aplicación en la vida laboral.
Construcción   
1. Acción de construir.
                                                                                                     Imagen de la construcción a principios del siglo XXI.

Contrata        
1. Empresa encargada de ejecutar un proyecto. Mantiene buena relación con la dirección de obra hasta la primera certificación.
Copistería     
1. Establecimiento donde se hacen copias.
2. Espacio de reunión de profesionales con falta de sueño.
Cortijo           
1. Construcción típica rural que consta de zonas de uso vivienda y/o agrícola en un extenso territorio circundante.
2. Ayuntamiento y/o demás administraciones.
Cuadra           
1. Sitio cercado junto a casa de campo destinado a animales.
2. Espacio destinado a albergar, previo a las entregas, a los grupos de urbanismo.
Cubierta        
1. Elemento que cubre o cierra una construcción y donde se localizan el 90% de las humedades.

Delineante     
1. Especie en peligro de extinción.
Dovela            
1. Piedra labrada en forma de cuña que sirve para formar los arcos o bóvedas.
2. Arquitecto natural de Gran Canaria que se ha quedado sin trabajo.
Dibujo           
1. Técnica de dibujar.
2. Encargo de un cliente cuando se aplica el diminutivo. Ej. "Hazme un dibujito a ver como quedaría el proyecto".

Edificio         
1. Proyecto goloso.
Elemento       
1. Arquitecto singular.
Empalme       
1. Unión realizada por los extremos de dos elementos longitudinales que permite transmitir esfuerzos de tracción y compresión de un elemento a otro.
2. Momento en el que se junta una noche sin dormir , generalmente a consecuencia de una entrega, con el quehacer diario.
Entrega         
1. Acción de entregar un trabajo o proyecto. Suelen coincidir varias a la vez en el mismo intervalo de tiempo.

                                                                                                     Jóvenes estudiantes durante el proceso de entrega.
Escalímetro   
1. Regla de sección transversal prismática que permite medir en escalas diferentes. Cada técnico suele tener unos cinco escalímetros que desaparecen  de manera repentina cuando son necesarios.
Escombro       
1. Material de desecho producido por actividades de construcción y/o demolición.
2. Arquitecto tras realizar un entrega.
Estancia          
1. Cuarto.
Estructura       
1. "Esqueleto" de una construcción.
2. Excusa para no modificar un proyecto por parte del cliente. Ej. "Cambiar la distribución significa cambiar los pilares, y eso si que no".
Estudio           
1. Lugar de trabajo de arquitectos y becarios.

Fatiga             
1. Disminución de la resistencia mecánica de los materiales al someterlos a esfuerzos repetidos.
2. Estado físico que se alcanza al estar leyendo, de manera continuada e ininterrumpida, la normativa de aplicación.
Forjado           
1. Techo. Donde se pisa.
Gotelé             
1. Técnica propia del medievo que consistía en pintar paredes dándole un acabado granulado.

Heterogéneo   
1. Palabra utilizada cuando se intenta explicar un proyecto sin tener mucha idea. Ej. "El proyecto incide sobre los espacios heterogéneos, que confluyen entre si".
Honorario       
1. Que está por los suelos.
Hormigón       
1. Material de construcción favorito de los arquitectos. Si el hormigón es visto ya es la bomba.
Humedad       
1. Principal problema con el que se encuentran los arquitectos una vez emitido el final de obra.

Impermeable   
1. Que no se moja (en teoría).
Inerte             
1. Material o elemento inactivo, ineficaz, incapaz de provocar alguna reacción.
2. Miembro de un grupo de construcción y/o urbanismo durante la carrera.

Levantamiento 
1. Medición de inmueble o solar. Si se trata de grandes superficies es aconsejable llevar merienda.
Leonera           
1. Estancia donde se guardan objetos en desorden.
2. Espacio de trabajo tras realizar una entrega.
Living room    
1. Cuarto de estar en inglés.
Luz                 
1. Distancia que separa dos elementos estructurales verticales, medido de centro a centro de los apoyos. Existen competiciones para ver quien la tiene mas larga.

Material           
1. Sustancia básica o mezcla de ellas uniformemente dispersa. Hay tantos como arquitectos.
Mapa               
1. Definición de plano para la gente ajena al gremio.
Maqueta         
1. Pasatiempo del arquitecto.

                                 Maqueta del Guggenheim de Nueva York. Frank Lloyd Wright, señora de sonrisa picarona y caballero que quiere tocar la maqueta.

Medición       
1. Fuerte dolor de cabeza.
Módulo         
1. Elemento de medida a la hora de proyectar.
Mortero         
1. Mezcla de cemento, arena y agua que soluciona problemas.

Nabo             
1. Pieza central vertical donde se apoyan los peldaños de una escalera o armadura de una cubierta.
2. Hortaliza de la familia de las Crucíferas al que se hace referencia cuando uno está harto.
Nervio           
1. Arco saliente en el interior de los costados de la entrada de una bóveda.
2. Estado fisiológico que aparece cuando no se llega a tiempo a una entrega.

Obra             
1. Cualquier tipo de construcción.
2. Divertimento de la gente jubilada.

Pagaré         
1. Documento tóxico por el que una persona se compromete a pagar a otra en un determinado plazo de tiempo.
2. Papel mojado.
Pérgola        
1. Construcción abierta que se realiza, por lo general, en patios y azoteas de las viviendas una vez se obtiene la primera ocupación y cuya finalidad es ser techada.
Pilar             
1. Elemento estructural vertical de una construcción.
2. Sinónimo de "Columna" para la gente ajena al gremio.
Planta            
1. Representación de los planos de un edificio en sección horizontal.
2. Organismo vivo que crece sin poder moverse, ideal para espacios carentes de uso, como salas de espera o espacios multifuncionales.
Pliego  
1. Documento que forma parte de un proyecto, que ocupa la mitad del mismo y que nunca se lee.
Portada
1. Ornamento arquitectónico en fachadas suntuosas.
2. Documento de proyecto que se redacta en último lugar.
Pozo
1. Hueco realizado en el terreno donde se derivan las aguas residuales cuando no se sabe a donde derivarlas.
Promotor
1. Especie bipolar, titular de un solar o inmueble, que encarga al arquitecto la redacción de un proyecto.


                                                                                                               Promotor en su tiempo de ocio.
Proyecto
1. Alimento rico en proteínas del que se alimentan algunos seres vivos, en especial los arquitectos.
Puntal  
1. Elemento vertical que se emplea para sujetar temporalmente una carga muerta.
2. Buena persona.

Rascacielos
1. Edificio muy alto que se ve en las películas.
Rejuntar
1. Tapar y repasar de manera sencilla las juntas de una obra. No tiene mucha ciencia.
Riesgo 
1. Segundo apellido de los arquitectos.
Riñón
1. Parte del trasdós de un arco comprendida entre el primer y segundo tercio de su flecha.
2. Coste mensual de la mutua de seguros contratada.
Seno
1. Función trigonométrica que se define como la relación entre el lado opuesto a un ángulo dado y la hipotenusa.
2. Pecho.
Silicona           
1. Producto mágico utilizado en la construcción que sirve para todo.
Simetría
1. Correspondencia de posición, forma y tamaño de uno o varios elementos entre sí respecto a un punto, línea o plano. No gusta a todos por igual.
Siniestro
1. Derrumbe o colapso de una construcción.
2. Acuerdo entre técnicos y/o particulares que no se ajusta a ley.
Sobrecarga
1. Exceso de carga que soporta una estructura.
2. Contracción muscular debido a la posición continuada en el tiempo frente al ordenador.
Steiner 
1. Nombre del teorema usado en la determinación del momento de inercia de un sólido rígido sobre cualquier eje. Se estudia en la carrera de arquitectura y se olvida a los cuatro meses de haberlo estudiado.

Tabique
1. Elemento o muro que separa dos espacios. Suelen moverse con frecuencia en el proyecto una vez esté visado.
Tajo
1. División del trabajo en una obra.
2. Corte en miembros superiores por cutter o similar.

                                                                                          Obrero en el tajo supervisado por el resto de compañeros.

Tensión
1. Acción de fuerza opuestas a que está sometido un cuerpo.
2. Estado anímico ante una pregunta, generalmente del promotor, de la que no se tiene o se desconoce la respuesta.
Torta
1. Porción de yeso o mortero a colocar en el dorso de plaquetas cerámicas previo a su colocación en pared.
2. Golpe importante que se mete uno cuando sale de la carrera creyéndose Norman Foster.
Trasdós
1. Cara del muro en contacto con el material contenido.
2. ...Viene el tres.

Viga
1. Elemento horizontal o ligeramente inclinado que soporta y transmite las cargas transversales a que está sometido hacia los elementos de apoyo.
2. Arquitecto grande, bien alimentado.
Visado
1. Documento colegial en donde se comprueba que un proyecto se adecua a la normativa vigente.
2. Momento de éxtasis de los arquitectos que supone la terminación de un proyecto.
Vivienda
1. Casa. Proyecto tipo, muy común.
Volado 
1. Parte de un techo que sobresale de una pared.
2. Estado físico en el que se encuentra un arquitecto mientras contempla una exposición que le parece, como mínimo, interesante.

Walter
1. Gropius.
                                                                                                                        Walter Gropius.
Zuncho
1. Elemento longitudinal armado y multifuncional de una obra. Ej. "¿Eso? le ponemos un zuncho y listo".

Espero que hayan disfrutado leyendo este post tanto como yo escribiéndolo. Un saludo.

@ruymangsicilia

martes, 4 de octubre de 2016

Super Arquitecto

Antes de que comiencen esta, amena y entretenida lectura (al menos eso es lo que espero) quiero avisarles que el post de hoy puede resultar pretencioso, ególatra y bastante pedante, aderezado además con el toque de frikismo que tienen siempre estos temas. Avisados quedan, no obstante también decirles que una vez al año no hace daño, pero por si las moscas tengan a mano las bolsitas de papel que tienen delante de sus asientos.

Poco o nada se habla del poder que tienen los arquitectos. Ya nos gustaría tener superfuerza, poder volar, atravesar paredes y fulminar objetos solo con nuestra mirada, pero no, como mucho a lo que llegamos es a tener un medidor con laser y poco mas. No somos una especie de arquitectos mutantes, excepto los días posteriores a una entrega, que sinceramente parecemos cualquier cosa menos humanos.



Yo me refiero a otro tipo de poder, menos palpable y más visual, pero con la misma fuerza. No todos tenemos el mismo dominio sobre las materias que tocamos, somos diferentes afortunadamente. Tal y como pasa en las películas o en los comics, Hulk tiene una fuerza descomunal, pero le es imposible ponerse en vertical en una pared como hace Spiderman. En el mundo de la arquitectura pasa tres cuartos de lo mismo, hay algunos que tienen un super poder, otros tienen un poder destacable y otros tenemos un poder discreto, un micro poder … pero oye, es un poder al fin y al cabo.

Comencemos por señalar uno de ellos y a la par el mas importante: la capacidad que tienen la mayoría de los arquitectos de transformar el espacio físico, de cambiar un lugar por pequeño que sea, de organizar un kaos, en definitiva de cambiar la realidad, ya lo decía Álvaro Siza “Los arquitectos no inventan nada, solo transforman la realidad”. Analizándolo fríamente este es un poder acojonante, como de la nada, podemos crear algo, que será algo increíble o una auténtica porquería, pero oye, algo es algo, valga la redundancia.

Si uno se pone a pensarlo fríamente y salvando las distancias, este poder es asimilable al poder de un Dios, que si bien se necesitaron seis días para crear La Tierra, nosotros necesitamos dos meses para redactar un proyecto de una vivienda unifamiliar, siempre y cuando el cliente no sea muy caprichoso. Este poder se puede ver como una vitud, un don, o todo lo contrario, se puede ver como un arma de doble filo y que muchos compañeros se crean dioses, convirtiéndose no en super héroes sino en super villanos. No entienden o no quieren entender que hay vida detrás de un simple título universitario, que si, que nos faculta para hacer muchísimas cosas, pero que ni nos otorga la verdad suprema, ni nos coloca por encima del resto de profesionales.



A veces es como si tuvieramos el enemigo en casa, como la oveja descarriada, como el traidor en una banda de ladrones, un ángel caído ..., porque este poder te puede volver bastante tonto. Eso si, lo bueno que tiene es que te pone sobre aviso, quiero decir, que no es un poder oculto, sino que al tonto se le ve a la legua, y si encima el tonto es arquitecto pues daña la vista.

Green Latern tiene un anillo, Thor un martillo, Lobezno unas garras de adamantium, … y los arquitectos tienen una firma. En muchos casos no nos damos cuenta del poder que tiene eso, una firma, como algo tan sencillo puede acarrear tantas consecuencias, buenas, malas y nefastas.

Un gran poder conlleva una gran responsabilidad” le decía el tío Ben a Peter Parker, si bien la frase se la tomó prestada Stan lee a Franklin D. Roosvelt. En el caso de los arquitectos esa es la clave, la responsabilidad que colleva nuestro trabajo, que parece que nadie la ve, pero que está ahi ...y vaya que si está.



Siempre he defendido que los arquitectos cobramos mas por la responsabilidad que acarrea nuestro trabajo (mal cobrada por cierto) que por el trabajo en sí. Parece mentira que no nos demos cuenta del problema en el que nos podemos ver envueltos por el simple hecho de que tu firma aparezca en un documento técnico, convirtiéndote en el máximo responsable del mismo aunque no lo hayas hecho tu. Por eso antes de lanzar este poder, uno debe estar seguro de saber controlarlo y no utilizarlo a la ligera.

Si bien no tenemos visión de rayos X, si que tenemos visión espacial y eso si que está guapo. Cuando una persona normal y corriente se pega semanas recortando revistas de decoración y moviendo los muebles del salón al menos 20 veces para ver como queda la nueva distribución que ha pensado, a nosotros nos sobra con cinco minutos en la estancia para sacarle el máximo partido.

Cuando hay una junta de vecinos todos quieren saber tu opinión, eres el Boss. Cuando hay una parcela residual, de forma triangular y con no mas de 50 metros cuadrados, ya te las arreglas para sacar una vivienda de dos plantas. Cuando hay un problema en una obra, al primero que llaman para que le des una solución es a ti … Son tantos los poderes que tenemos que no nos damos cuenta de cual es nuestro límite, de hasta donde podemos llegar, y cuando uno se pasa ese límite suele convertirse en tonto, un arquitecto tonto.

No todo es maravilloso en el mundo de los super héroes, todo yin tiene su yang. Supermán tiene la kryptonita, una sola cosa que le debilitaba, en cambio nosotros tenemos unas cuantas: la administración, la propiedad, la contrata, algunos compañeros, etc. Las suficientes para desquiciarte y que con ello pierdas el poder que se te ha otorgado. No obstante prefiero quedarme con lo que pasa en el 95 % de las películas de este género, que al final se impone el sentido común, la profesionalidad, el buen hacer… en definitiva que al final siempre ganan los buenos.



Disculpen por la calidad de los fotomontajes, pero el poder sobre el photoshop no lo tengo dominado aún.

Espero que hayan disfrutado leyendo este post tanto como yo escribiéndolo. Un saludo.


@ruymangsicilia